El club de ex alumnos del Redland se encuentra enfrascado en un gran proyecto a cinco años que pretende reverdecer los laureles de la institución. “La idea es realizar una cadena, un círculo virtuoso,” según nos explica su entrenador Héctor Concha.
“Existe una propuesta de hacer un proyecto de club a un quinquenio. Queremos hacer algo que enlace a los jugadores pequeños que tenemos, ya que hay un gran semillero en el colegio y esperarlos que crezcan para que se forme una cadena, que es como funciona cualquier institución: esto es, tener los reemplazos pertinentes en cada equipo y tener todas las divisiones,” explica el coach, que también dirigió a COBS en la década pasada.
-¿Cómo ha sido esta temporada al frente de Old Reds?
“Cuando recibí a los adultos teníamos un plantel muy ajustado, pero que venía en alza. Mi propuesta fue hacer dos equipos inmediatamente y no ‘quemar’ a los jóvenes en la división adulta, y darles en cambio la oportunidad de que jueguen en su categoría. Esto empalmó con una gira a Nueva Zelanda del Redland en que la que ya había un contingente trabajando ordenadamente, entonces pudimos hacer - con el esfuerzo de los jugadores - dos equipos adultos y uno M-18, lo que nos da un futuro alentador, aunque aún todos son muy jóvenes,” agrega
-¿Y qué pasa en las otras categorías?
“Tenemos un bache en la categoría M.-16, con sólo 15 jugadores. Eso nos permite sólo jugar extraoficialmente. Pero tenemos una M-14 que salio campeona en la primera parte del año y que al retomar los partidos como club comenzó ganándole a Universidad Católica.”

-¿Hay alguna fórmula general para poder hacer resurgir a un club?
“Yo creo que – de haberlo - ése es el secreto: establecer políticas necesarias para tener un flujo permanente de jugadores, no presionarlos para ir más arriba de lo que pueden y que se dé un encadenamiento institucional en todo ámbito. Hay un cuadro dirigencial que crece cada día con padres que, si bien no fueron rugbistas, se integran a la estructura al estar sus hijos, por lo que los cuadros se van extendiendo. Aún estamos flojos en cuanto a referees, pero en los monitores tenemos ex alumnos y jugadores a cargo de los niños, por lo que estamos cerrando el círculo. Si nosotros podemos obtener el apoyo económico que se requiere - porque somos ‘arrendatarios de cancha’, y ahí se nos van buena parte de los recursos - podremos establecer políticas permanentes de este tipo. Lo más lógico es que la cadena debería dar resultados en algún momento.”
- En el caso de ascender al nivel Top 8, ¿deben mejorar el tema de la envergadura y rendimiento físico?
“Para estar en Primera A uno debe empezar trabajando uno o dos años antes. En el aspecto físico, lo jugadores tomaron la opción de ir por su voluntad una o dos veces fuera de los días de entrenamiento al gimnasio. Por otra parte, esperamos que se motive la gente que está en otros clubes, que fue alumna del Colegio, y que se integre con nosotros, si es que ellos ven que aquí hay un proyecto importante e interesante. Así podríamos suplir en parte este tema de ‘peso específico’ en cuanto al juego y también a la condición física.”
- Hay mucha expectación por el ascenso en el equipo…
“Es un arma de doble filo. Nos ayuda el que haya todo un asunto motivacional de los jugadores, pero también hay ansiedad, quizás un poco como reflejo de nuestra sociedad actual, en que todos los jóvenes quieren lo mejor y de manera inmediata, y ojala con poco sacrificio e inversión. Eso es algo que queremos cambiar, convenciéndolos de que no es tan así, y esperamos que resulte.”